Durante mucho tiempo estuve buscando una razón para no caer al vacío, creo que aún no estoy segura si ya lo hallé, pero de lo que sí estoy segura es de que quiero vivir cada día como si fuera el último, hacer todas las cosas que se me antojen, no me importa vivir rápido y morir joven, porque no sé cuándo moriré, es gracioso, muchos años quise que la muerte me llevara y ahora no lo quiero, siento que aprendí que la tristeza es sólo un momento, al igual que la Felicidad, entonces...no soy infeliz ni feliz, sólo soy un ser humano que experimenta distintas emociones cada segundo, estas recorren nuestra mente siempre.
He hecho muchas cosas en mis 19 años de vida, sin embargo, es un porcentaje ordinario comparado con el total que me falta por concretar, tengo muchos sueños y metas, tengo proyectos y deseos de vivir y sentir todo como si muriera al día siguiente. Me da lata las personas que lloran porque sus vidas son una mierda, no se dan cuenta que con cosas insignificantes se puede sonreír siquiera un momento. Cuesta, a mi me costó, pero ningún psiquiatra me lo enseñó, fue mi propio instinto humano el que me guió y me instruyó a disfrutar del aire, del sol, de los árboles, de una caminata a la luz de la Luna, de un buen trago, un cigarro, música, etc. Las personas vienen y van, sólo quedamos nosotros mismos, sólo nos tenemos a nosotros mismos, sólo uno mismo se puede decir la verdad.
Las personas son como el viento, llegan y luego se van sin que te des cuenta
Vive el momento, vive el Día...Carpe Diem
No hay comentarios:
Publicar un comentario